El lado oscuro de Mr. Radcliffe
Tras una década de ser el mago más famoso del mundo, la varita se ha retirado, los uniformes de Hogwarts quedaron guardados y con la frente limpia de cicatrices, inicia la vida post-Potter. Lograr sacudirse la imagen de niño actor y hacer una carrera seria podrÃa ser su truco más grande hasta el momento.
FotografÃas: James Dimmock.
Por: Mónica DÃaz.
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Me atrae el lado más sombrío de la imaginación”, respondió Daniel Radcliffe al preguntarle por el patrón de papeles que ha interpretado. Y es más que evidente su atracción por los personajes complejos. Lo conocimos hace once años con la primera película de Harry Potter. Dedicar la mitad de tu vida a un personaje mágico inmerso en un mundo de fantasía no debe ser tarea fácil, ¿quién quisiera regresar a la realidad después de graduarse de Hogwartz con honores? El último día sobre el set de Potter, Radcliffe recibió el guión de su próximo reto en cine, The Woman in Black, que está a punto de estrenarse y que asegura será el parteaguas en su carrera, pues el público conocerá una faceta suya más madura y profunda. Antes de dicha filmación, sin embargo, el actor británico incursionó en el teatro con Equus –interpretando un hombe tan perturbado mentalmente como complejo emocionalmente– y más recientemente volvió a Broadway con How to Succeed in Business Without Really Trying.
Aprovechando su residencia en Nueva York, pues esta última puesta seguía en escena, lo citamos en una suite del Waldorf Astoria para conocer ese lado más experimentado, oscuro e infinítamente más atractivo de su carrera y su vida personal.
“Hola, soy Dan”, se presentó entusiastamente cuando entré a la sala. ‘Claro, como si no supiera quién eres’, pensé mientras me temblaba la mano al saludarlo. “¿Quieres que te firme algo? ¿Un autógrafo, quizás?” Arranqué la primera hojita que vi y le pedí unas palabras para ustedes, nuestras lectoras de Glamour. Tuvo que pensar detenidamente qué escribir, pues confesó que aunque nunca ha ido a México, el apoyo de sus fans mexicanas durante su carrera ha sido maravilloso, por lo que no encontraba palabras suficientes para agradecerles. A sus 22 años, Radcliffe transpira esa ingenuidad digna de alguien de su edad, pero de alguna forma, cuando empieza a hablar, pareciera como si se tuviera enfrente a un sabio de más de sesenta. Su sonrisa grita “pregúntame lo que quieras”, y aunque es genuinamente honesto y directo al responder, su mirada delata que es un hombre lleno de misterio cuyos secretos van más allá de la pantalla grande.
Encaprichada con develar el lado oculto de quien nos hizo creer que la magia era posible, exprimí con el mayor provecho posible nuestros 20 minutos juntos en aquella suite…
No te pierdas esta genial entrevista en nuestra versión impresa de Enero mientras tanto. Disfruta de la galería de fotos.





